Adicción al móvil

QUÉ ES

Hablamos de una adicción al móvil cuando su uso es constante y repetitivo, se utiliza con cierta obsesión y se vive con mucha tensión –incluso con síntomas físicos o psicológicos– el tiempo en el que no se puede utilizar (por estar en un centro educativo o en lugares o momentos donde no se permite, porque no funciona o me han castigado sin él, etc.).

La mayoría de personas tenemos una dependencia al móvil ya sea por necesidad personal o profesional (lo requiere el trabajo), así que todo el mundo estamos expuestos a una adicción.

Sin embargo, las personas adolescentes y jóvenes tienen más posibilidades de hacerse adictas por diferentes motivos, como ser más gregarias (grupales) y relacionarse más rápido y con más frecuencia.

 

 

CÓMO ME PUEDO SENTIR

Es fácil que no me sienta bien ni orgulloso/a de mí por tener que estar constantemente mirando el móvil y usándolo, por pensar demasiado a menudo en él o en sus aplicaciones (mensajería instantánea, e-redes sociales …), o por el ansia cuando no lo tengo a la mano.

Seguramente tengo la sensación de que no controlo su uso (como si fuera “víctima” de un deseo difícil de reprimir).

QUÉ PUEDO HACER

La primera cosa que me irá bien es detenerme a pensar y darme cuenta de algunas cosas:

  • Cómo utilizo el móvil (tiempo que está encendido, horas que lo uso, si nunca lo tengo a más de 1 m de distancia …).
  • Cómo me siento cuando no lo tengo (tensión, mal humor, ansiedad …).
  • Cómo me está impactando negativamente en otras actividades (estudio, deporte, relaciones …).
  • Cómo valoran otras personas el uso que le doy.
CÓMO SE PRESENTA

Con la adicción aumenta su uso (cada vez se utiliza más horas y con más intensidad), el móvil cada vez es más protagonista en mi vida –deja de ser un medio para ser un fin en sí mismo–, aumentan las consecuencias negativas derivadas del uso que hago (reducción de las horas de sueño, problemas en el centro educativo o en la familia, castigos…) y tengo personas preocupadas por mí.

También me puede pasar que lo use aunque esté prohibido, o que reaccione con agresividad cuando alguna persona me limita su uso.

SU TRATAMIENTO

Muchas personas cambiamos la manera de relacionarnos con el móvil (de una adicción a un uso racional) sin ayuda profesional. Sin embargo también puede ser que necesitemos un apoyo psicológico para deshabituarnos.

Las líneas de trabajo que seguirá un tratamiento son:

  • Darme cuenta de las consecuencias que tenía el uso problemático que hacía.
  • Aprender a utilizar el móvil sin una pauta de adicción.
  • Reforzar las actividades alternativas a su uso.
CÓMO PEDIR AYUDA

Posiblemente la familia u otras personas cercanas nos pueden echar una mano. Si necesitamos ayuda profesional se la podemos pedir a:

  • Médico o médica de familia. Desde allí se puede valorar derivar a una unidad o programa especializado o a la red de salud mental.
  • Centro de atención a las adicciones.