Adicción al cannabis (porros)

QUÉ ES

Hay una adicción al cannabis (marihuana, hachís …) cuando la relación de una persona con esta droga es de dependencia (se necesita) y negativa (el resultado de la balanza entre los efectos positivos de fumar y los negativos , entre los deseables y los que no se quiere, son negativos).

Aunque no es una droga químicamente muy adictiva, ciertas cosas pueden facilitar que una persona fume más de lo deseado: la práctica bastante habitual de fumar porros cada día, emplearlo como inductor del sueño o para desconectar de situaciones difíciles, estar asociado a la identidad de ciertos grupos …

La existencia actual de los clubes de consumo de cannabis reduce significativamente los riesgos legales por tenencia o consumo, evita el contacto con ambientes relacionados con el mercado negro, facilita tener una información más detallada de las diferentes variedades y una cierta constancia de la potencia.

Sin embargo los clubes suelen tener variedades muy potentes -muy psicoactivas- y esto también aumenta sus riesgos.

CÓMO ME PUEDO SENTIR

Como cualquier otra adicción, si tengo un problema de adicción a los porros sentiré que:

  • No puedo controlar el consumo; intento no fumar, o hacerlo menos veces o menos cantidad, sin conseguirlo.
  • Soy consciente de los problemas que me crea al consumo (y de los que provoca en otras personas) pero igualmente sigo consumiendo.

Quizás queremos dejar el consumo porque tenemos predisposición a que nuestro cerebro se desequilibre y notamos que el cannabis lo fomenta (nos crea ansiedad, nos rallamos, nos dispara el pensamiento de manera descontrolada…).

CÓMO PEDIR AYUDA

En muchos casos podremos dejar la adicción al cannabis sin la necesidad de ir a ningún servicio profesional. Pero algunas personas sí necesitamos ayuda profesional.

Podemos explicar nuestro problema al médico o médica de familia del CAP, o ir al centro especializado en drogodependencias de la ciudad: el CAS Santa Coloma. En este servicio podemos pedir hora ir directamente.

En caso de una reacción psicológica adversa podemos llamar al 061 o ir a urgencias del CAP.

CÓMO SE PRESENTA

La dependencia principal al cannabis es la psicológica. Sin embargo, en muchos casos y cuando se consume con tabaco y no se fuman cigarrillos de tabaco, se le suma la adición al tabaco (se fuman porros cuando en realidad lo que se está buscando es la nicotina).

Puede ayudar a saber si se tiene un problema con ella la cantidad y frecuencia que se toma, si se quiere fumar menos pero no se consigue, cuando se fuma por la mañana o en ambientes donde no procede ( trabajo, estudios…), cuando se tiene la sensación de que no se controla su consumo, cuando fumar porros es la actividad principal del día (no se trabaja ni se busca trabajo, no se tienen ganas de hacer nada…), cuando otras personas nos dicen que fumamos demasiado o que tenemos un problema con ella…

QUÉ PUEDO HACER

Muchas personas dejamos de ser adictos al cannabis sin ayuda profesional. Quizás tenemos el apoyo de la pareja, familia, amigos o amigas, ponemos fuerza de voluntad, tomamos distancia con personas o ambientes “cannábicos”, y nos activamos con otras cosas, de modo que los porros cada vez son menos protagonistas en nuestro día a día.

Si buscamos ayuda profesional, la parte más importante para el éxito del tratamiento la tendremos que poner nosotros. Nos pueden ayudar pero el trabajo será nuestro.

Si queremos saber hasta qué punto tenemos un problema de manera anónima, podemos llamar a la Línea Verde al tel. 900 900 540.

EL TRATAMIENTO

En caso de necesitar ayuda profesional especializada para nuestra drogodependencia, lo mejor es ir al CAS Santa Coloma.

Allí valorarán nuestro caso, nos harán terapia individual, y nos propondrán lo más adecuado para nosotros.

Si además del problema con el cannabis tengo algún trastorno mental, el CAS tiene profesionales para intervenir en ambos temas.